Enfermeras que dejan huella

Enfermeras que dejan huella

Quien pisa fuerte, deja huella por dónde anda. Quien se deja la piel en todo lo que hace, también.
Y me parece importante preguntarse: Qué legado voy a dejar como enfermera entre mis compañeras? Y en el equipo? Y con los pacientes?
Es evidente que para dejar un legado es fundamental tener un proyecto, formar parte de él, tener unos objetivos consensuados en los que cada una de las personas del equipo haya podido participar.
Participar en el proyecto es uno de los elementos fundamentales de sentirse miembro de un equipo. Junto a ello, hay dos elementos básicos a añadir: el tener un hueco y sentirse en un entorno humano de relación entre los profesionales. Por tanto, un EQUIPO funciona bien cuando existe BUENA RELACIÓN entre los profesionales, hay un PROYECTO del que se sienten PARTÍCIPES y cada una de las personas siente RECONOCIMIENTO de su trabajo y aportación en el equipo: HUMANIDAD, HUELLA y HUECO con comunicación y LIDERAZGO que escucha.
Cada organización es resultado de las conversaciones que se dan entre las personas que forman parte de la misma. El hecho de que las personas se sientan partícipes de la organización a la que pertenecen, estando presentes “en cuerpo y alma”, determina cómo es la organización y sus resultados. Es importante como enfermera sentirse parte de la organización porque así pondrán toda su atención en lo que están haciendo y por tanto, en los pacientes. Si esto se logra, entonces, sí asumirán su responsabilidad ética frente a la tarea que realizan.
Para poder dejar huella en el proyecto y por tanto en el equipo, es fundamental que el propósito de las personas dentro de un equipo esté alineado con el de la organización y con ello sea posible adquirir el nivel de compromiso, colaboración, respeto y responsabilidad que se necesita para alcanzar los objetivos organizacionales. Si bien es sencillo hablar sobre cómo alcanzar una responsabilidad ética de los individuos dentro de un sistema, no es fácil de lograr.
La invitación a la participación en el proyecto debe ser honesta, sino no sirve, y debe ser aceptada para lograr el intercambio con energía y respeto. La idea es comprender que estamos participando en un proyecto común en el que coinciden deseos, de una forma co-inspirativa, donde se abre el espacio para la colaboración donde las relaciones tienen un orden cooperacional. Lo importante es que las distintas enfermeras que participan del proyecto común se sientan parte y responsables porque, de ese modo, harán bien la tarea que depende de ellas.
Para todo ello, para ser una enfermera que deja huella, es fundamental que la conversación genere el espacio adecuado con el fin de hacer su trabajo con autonomía desde un lugar de colaboración y no desde el sometimiento. Y además, cuando falta comunicación, porque no se dan las conversaciones dentro de la organización, no ocurre la colaboración, sino que surge el dolor, el maltrato y la falta de respeto que derivan en las quejas, la inequidad, los errores y la negligencia entre profesionales. Para ello, desarrollar los espacios de diálogo y colaboración entre las personas dentro de un sistema determina el tipo de relaciones dentro de una organización y, de esta forma, los resultados que ésta puede alcanzar. Inspirar a partir de la comunicación, las enfermeras sentirán que lo que pasa en la organización tiene que ver con ellas y así, alcanzarán la motivación que necesitan para hacer su trabajo.
Y para ello:
1. No nos preocupemos por lo que piensan de nosotros/as
Es difícil sobrevivir sin tener nunca en cuenta la opinión de los que nos rodean, pero estar siempre pendientes de su aprobación y aceptación, además de un lastre, bloquea la libertad para ser.
Conviene aprender a validar nuestras sensaciones internas y actuar más de dentro hacia fuera que de fuera hacia dentro.
2. Afrontemos el miedo a lo desconocido
Es la mejor forma de aprender algo nuevo. Y, si algo nos llevamos en esta vida, son experiencias. Hay enfermeras que cuentan  que muchas personas antes de morir les han dicho que lamentan no haberse arriesgado más durante su vida para cumplir sus sueños.
Recuperar el alma mientras hacemos y creamos, aparcando las inercias y los automatismos.
3. Tengamos el valor de ser coherentes
Para ser coherentes con nuestra esencia también es necesario a menudo ser valientes, lo que es asimismo nuestra responsabilidad como seres humanos.
Para ello habrá que sobrellevar la culpa “buena” que implica aceptar pagar el precio de una acción y aceptarse profundamente a uno mismo en todas sus facetas.
4. Trascendamos el perfeccionismo
Puede resultar un obstáculo porque el miedo al fracaso que conlleva el perfeccionismo nos puede llevar al inmovilismo. Es tan peligroso como la comodidad o el pesimismo. Porque innovar no siempre significa hacerlo bien todo desde el inicio.
5. Abramos nuestra vida a la utopía y la locura
Preguntarnos de vez en cuando: ¿qué nos gustaría hacer y no nos atrevemos? Probablemente en esta respuesta encontraremos muchos de los deseos y sueños que ni tan solo nos atrevemos a nombrar por miedo.
6. Conectémonos con nuestro ser, más allá del ego
Según Maslow, todos tenemos un núcleo que nos impulsa a realizarnos como seres únicos y que lucha siempre por expresarse.
No hacerlo perjudica a la salud, porque, según él, la enfermedad “procede de la negación del potencial humano. La buena vida es la búsqueda de ese potencial”.
 
Cuando nos trascendemos a nosotros mismos, nos abrimos a nuevas posibilidades venciendo creencias y miedos.
7. Permitámonos fluir con el tiempo
Hagamos lo que hagamos, debemos hacerlo con el corazón, es la única manera de trasmitirlo, no podemos dejarnos llevar por las prisas, hacerlo con sinceridad… no hagamos regalos por compromiso, sino porque realmente lo sentimos y nos apetece…
Allá por donde vayamos, vamos dejando una huella. Se tú, seamos nosotros, esas personas que nos gustará ser recordadas así. Pero sé tú y seamos nosotras, cuanto antes.
 
Enfermeras que dejan huella, en un proyecto participativo que busca el consenso profesional.
Marquemos huella. Impregnemos proyecto. Hagamos equipo.